Cuando la falta no evita la canasta
El and-one ocurre cuando un jugador recibe una falta durante una acción de lanzamiento y aun así consigue anotar. La canasta conserva su valor y el atacante obtiene además un tiro libre adicional.
La falta debe formar parte de la acción
No cualquier infracción seguida de una canasta produce esta situación. El árbitro debe considerar que el contacto ocurrió durante el movimiento de lanzamiento que terminó con la anotación válida.
De dos puntos a tres
Si el jugador convierte un tiro de dos puntos y después anota el lanzamiento libre, la secuencia completa suma tres puntos.
Por esta razón, una falta defensiva tardía puede resultar especialmente costosa si ya no consigue impedir que la pelota entre.
También existe después de un triple
La misma lógica puede aplicarse a un lanzamiento desde detrás de la línea de tres puntos. Si el tiro entra y posteriormente el jugador convierte el libre adicional, la jugada completa alcanza cuatro puntos.
El contacto no elimina automáticamente el lanzamiento
Los árbitros valoran la continuidad de la acción. Si la pelota fue soltada dentro de un movimiento válido y termina entrando, la canasta puede contar aunque haya existido una infracción defensiva.
Terminar bajo contacto es parte de la dificultad
Cerca del aro, algunos jugadores intentan mantener el equilibrio y completar la finalización incluso después de recibir un golpe. La fuerza corporal y el control ayudan a continuar la acción en lugar de perder completamente la mecánica del tiro.
El defensor también asume un riesgo
Un intento tardío de bloqueo puede terminar golpeando el brazo del tirador sin detener la pelota. En ese caso, la defensa no solo permite la anotación original, sino que ofrece también la posibilidad de sumar otro punto desde la línea.
El punto extra todavía debe convertirse
Recibir la falta no añade automáticamente un punto. El jugador tiene que lanzar y anotar el tiro libre posterior.
“And one” se ha convertido también en una expresión habitual entre jugadores y aficionados, pero la situación reglamentaria solo existe cuando el árbitro señala la falta correspondiente y la canasta es válida.